Reflexiones sobre la innovación legal en tiempos de cambio

Reflexiones y aprendizajes contracorriente sobre la innovación legal

Seguimos sumando años desde la primera conversación acerca del futuro del sector legal, del pronóstico sobre nuestra posición a diez años vista y qué obstáculos nos encontraríamos durante el camino. El objetivo de este artículo es exponer algunas ideas, a título personal, que tienen como finalidad alcanzar un equilibrio entre aquellas ideas o posiciones populares en estos tiempos de cambio en el mundo legal. Por supuesto, la intención de quien escribe no es pretender ser contracorriente, más bien alguien que contribuya a la reflexión y el análisis.

El sector y la profesión legal, como sinónimo de ser los más tradicionales.

Solo es posible aceptar esta afirmación en su totalidad, si hacemos una comparativa sin más información entre nuestro sector y otros como el de la banca, la tecnología o la logística. Aunque es cierto que tenemos una agenda pendiente como sector, es necesario que las comparaciones con otros sectores sean con una visión más amplia.

Creo que se suele llegar a un error de percepción cuando nos comparamos solo con las empresas líderes de estos sectores, olvidando la realidad de un gran porcentaje de empresas que pertenecen a estas industrias.

De nuevo, es innegable el largo camino que el sector legal ha de recorrer, al igual que son muchas las oportunidades por explotar. Sin embargo, al igual que otras profesiones y sectores, nos encontramos en un proceso constante de evolución, todo ello, en función de lo que los competidores generan y exigen y de las nuevas necesidades de los consumidores.

Decir que somos innovadores y hacemos las cosas diferentes, no es sinónimo de ser líderes y referentes.

Debo decir que, durante estos años, nuevos actores que han salido al mercado han sugerido a viva voz qué deben hacer las firmas, las gerencias legales o los abogados en general. Esto sería positivo si es que, en un momento de audacia, la experiencia y los datos acompañaran las sugerencias o premisas que desarrollan.

Es bueno pedir mesura, porque gestionar un nuevo proyecto con un equipo de 5 o 10 personas y decir que, de no aplicar las reglas innovadoras de gestión, ciertos modelos de trabajo o estructuras disruptivas, una organización o abogado en cuestión es prehistórico, es, definitivamente, no conocer lo que se critica.

Hay escenarios que se deben vivir para saber por qué no se hace todo lo nuevo que se sugiere, pues es muy distinto manejar un emprendimiento en el sector legal a liderar equipos de más de 30, 50 o 100 personas, tener capital humano que acompañan más de 15 o 20 años en una organización, estar presentes en operaciones que marcan la pauta de la economía en un país, ser un referente o líder por conocimiento y experiencia en las materias en las que uno ejerce y además de mantener viva una organización en países con crisis constantes.

Ganarnos el derecho a opinar y más aún el privilegio de enseñar.

Quizá sea un error de percepción, pero creo con el deseo de democratizar la enseñanza del derecho y temas innovadores vinculados a este sector, nos olvidamos de exigir lo que se debe a quien tiene el privilegio de dictar una ponencia.

Recuerdo cuando estudiaba en pregrado, la exigencia a quienes eran ponentes era muy alta. Solo podrían ser invitados a dar una presentación en público quienes habían acreditado varios estudios sobre la materia o desarrollado gran experiencia al respecto.

Y pediría tomar esto como una crítica constructiva. En materias recientes como las nuevas tecnologías, el derecho de la moda, compliance, innovación legal entre otras, he podido apreciar que, por el deseo de posicionarse en estos temas, muchos abogados hacen exposiciones que no van más allá de lo superficial, lo que no aporta mucho valor debido a la falta de experiencia o de profundidad académica. Suele pasar en estos casos que se repite lo que se lee o escucha como tendencia, sin validar y aterrizar a casos prácticos o a la realidad de cada región o país.

Por tanto, en mi opinión, no está mal ser pacientes y humildes. Es mejor ir ganando de a poco el derecho a opinar, y, sobre todo, el derecho a enseñar; esto con el interés de seguir mejorando la formación de los abogados.

La emoción no puede vencer la observación y el análisis.

Parece que en esta última mitad de década hemos vivido varios trending topic del sector y muchos con el deseo de no perder el reflector han salido a hablar y pronosticar del “tema del verano”.

Cuando un nuevo tema llega a nuestro sector, es conveniente investigar, leer, conocer, experimentar, observar y analizar. Este proceso permite ir más allá de la percepción inicial, evitando caer en las afirmaciones o pronósticos erróneos. Por citar unos ejemplos:

La pandemia supondrá la transformación de la industria legal en la región. Tras dos años, el nivel pronosticado para LATAM en diversos foros no ha alcanzado a superar ni la primera fase de transformación.

La innovación legal, el New Law o las ALSP regirán el mercado la próxima década. Han existido avances, iniciativas o proyectos, aunque estos términos juntos ya no lo vemos con tanta frecuenci

Metodologías ágiles, si no se implementan en tu organización, no te estás adaptando a los retos del sector. A mi parecer, este tema como los mencionados anteriormente, están en pleno desarrollo, no obstante, a muchos se les fue la emoción de consolidarl

La inteligencia artificial y Legal Tech. Los abogados serán reemplazados en poco tiempo. Los avances en este ámbito son más que evidentes, pero nada comparado con los pronósticos dados en sus inicios, pues son notorias las correcciones, sobre afirmaciones hechas y dichas en el camino

Por ello, bajo mi punto de vista, ante una nueva tendencia, no debemos emocionarnos y buscar pronosticar, a veces es más conveniente observar, profundizar y aplicar. Esto nos dará conocimiento y experiencia para brindar una visión más aterrizada.

La nueva realidad, la nueva normalidad, la nueva era.

Muchos hemos escuchado diversas aseveraciones sobre “aquello que vino para quedarse”, esto es, cuáles serán, a partir de ahora, las formas predominantes de trabajo en equipo y otras afirmaciones sobre cómo será el sector legal de ahora en adelante.

En mi opinión, recientemente expuse que, para saber qué costumbres, qué formas de trabajo o qué prácticas impulsadas por la pandemia se quedarían, deberíamos esperar a que la sociedad eligiera libremente, esto es, cuando nuestras decisiones, las políticas de empresa o la normativa actual no tengan un factor influyente y condicionante (como la pandemia). En un par de años, podremos ver realmente qué es lo que nuestra sociedad incorporó y se quedará.

El metaverso y las nuevas formas de conectar en la sociedad.

Aquí, tal vez sí opine diferente a la tendencia actual. Y es que, en lo personal, no creo que debamos aceptar que lo digital predomine sobre lo físico en la sociedad, en especial cuando hablamos sobre la construcción de relaciones interpersonales. Aunque yo mismo sea una persona con muchos hábitos y conocimientos digitales que aplico tanto en el trabajo como en mi vida personal, creo que los seres humanos somos sociables por contacto. Esta tácita aceptación de que lo digital es muy bueno no nos deja ver todos los vicios, carencias y debilidades que tiene.

¿Por qué sucumbir a una realidad virtual si el mundo real sigue sorprendiéndonos? ¿Por qué creer que se crea la misma cultura en una organización de abogados a través de Zoom u otros aplicativos digitales?, cuando realmente las grandes conexiones se hacen con las experiencias cercanas que vivimos en equipo.

En lo particular, nunca cambiaría una reunión inicial con un cliente en un café, restaurante o su oficina por una reunión virtual. Y he captado clientes en tiempo de pandemia de forma digital, pero no he logrado alcanzar el mismo nivel de confianza que con aquellos a quienes he visitado y con quienes he conversado físicamente en tantas oportunidades. Desde mi perspectiva, el apretón de manos, la mirada fija en la conversación y la conexión real siempre será más enriquecedora y profunda en persona; y más en una industria donde lo que vendemos y lo que termina siendo un gran diferencial es la confianza.

Aunque la lista de reflexiones y aprendizajes depende de la experiencia de vida de cada uno, sé que podremos coincidir en algunas ideas expuestas y en otras no. No soy dueño de la razón, ni mucho menos puedo decirle a alguien cómo debe ver las cosas. No obstante, he querido darme la licencia de poder compartir algunas opiniones distintas a modo de invitar a la reflexión, al análisis y al cuestionamiento, tan necesario en una profesión como la nuestra.

Finalmente, seguimos analizando un sector que está iniciando su transformación, ¿cuál será el ritmo que llevará? La respuesta es, hoy, incierta, dependerá de muchas variables y, también, de nosotros.

Servicios legales en el Perú a un año de la pandemia

Servicios legales en el Perú a un año de la pandemia: desempeño y oportunidades

En su mayoría, las grandes firmas legales, desde julio hasta octubre de 2020, utilizaron como estrategia para amortiguar el impacto la reducción de sus equipos. El tamaño de estos disminuyó entre 15% a 25%. Asimismo, tenemos datos que indican que, entre abril y junio de 2020, por el clima de incertidumbre al iniciar la pandemia, las firmas legales optaron por ajustar temporalmente, y de acuerdo con el nivel de ingresos, de 20% a 40% las remuneraciones de su personal a fin de evitar despidos.

En las medianas y pequeñas firmas, el escenario no ha sido tan distinto. No obstante, hubo un grupo interesante en el que el impacto fue el inverso. Gracias a su agilidad para adaptarse y posicionarse frente a un mercado donde la captación de clientes pasó de ser presencial a digital, este grupo logró una ventaja competitiva. De hecho, la facturación de algunas de estas empresas se incrementó el año pasado de 5% a 20% en comparación con 2019.

Sin duda, un impacto inevitable de la pandemia tuvo lugar en las tarifas de los servicios legales. Muchas firmas entraron en una fuerte competencias de precios, lo que generó una contracción inevitable. Sin embargo, como nota positiva, hay que señalar que esta situación se compensó parcialmente con una mayor demanda de servicios, especialmente los relacionados a las exigencias del Gobierno para reabrir la economía.

A un año del inicio de este contexto en el Perú, también hemos visto que se han presentado varios cambios y oportunidades en el sector legal. Uno de ellos es el emprendimiento. Más del 50% de los abogados que trabajaban en firmas o empresas, y que por esta coyuntura tuvieron que salir de ellas, decidieron emprender. En su mayoría se han enfocado a abrir boutiques de su especialidad, con una alta inversión en estrategias digitales.

Otra consecuencia, pero a la vez una oportunidad, para las firmas legales ha sido la necesidad de innovar. ¿La razón? Existen clientes más exigentes y digitales. Ello demanda proveedores legales más competitivos y capaces de ser rentables. De hecho, la coyuntura sirvió para que la inversión en tecnología, una pieza importante para innovar, aumentara.

También ha sucedido que varias firmas se han concentrado en crecer sus negocios. Por tal motivo, se ha puesto en agenda una importante oportunidad para el sector: la diversificación de servicios y productos. Consideramos que este proceso seguirá avanzando este año.

La expectativa que tienen las compañías de servicios legales en Perú y en la región es crecer de 5% a 15% respecto al año pasado. En este contexto, será clave que las firmas inviertan más en estrategias de marketing digital, software de gestión enfocado en el cliente y en sus servicios, entre otros campos. Sin duda, las oportunidades están disponibles. El reto del sector es aprovecharlas.

Legaltech: ¿cómo ha evolucionado su uso en el Perú?

¿cómo ha evolucionado su uso en el Perú?

Con la pandemia, firmas y abogados litigantes han tenido que adaptarse, de manera acelerada, al uso de herramientas tecnológicas para continuar brindando sus servicios.

Acostumbrados al contacto presencial para llevar adelante un litigio, sea en su relación con el cliente o con los administradores de justicia, los abogados también han tenido que adaptarse a los nuevos tiempos impuestos por la pandemia.

Por lo que además de valerse de los sistemas de videoconferencias, también han tenido que invertir “rápidamente” en legaltech, aquel concepto que engloba a las herramientas tecnológicas o software vinculados a la industria legal y que ha empezado a ganar terreno en nuestro país, según refieren en Gericó Associates (GA).

“La coyuntura ha forzado al sector a dar pasos más acelerados. Antes solo se valían de la presencialidad para la relación y prestación del servicio, pero el legaltech, en esencia, ha hecho que las firmas de abogados, gerencias legales o entidades públicas sean más eficientes porque permite que los abogados realicen sus actividades de forma más automatizada, ágil y con un mayor valor agregado”, afirma Wilfredo Murillo, experto en la industria legal y socio en Perú de GA.

Aclara que aunque se trata de un término que se confunde mucho con lo vinculado al derecho de las nuevas tecnologías o derecho digital, el legaltech alude a la tendencia que identifica a la tecnología aplicada a la industria legal, tal como sucede con las fintech (tecnología financiera), edtech (tecnología educativa), proptech (tecnología para el sector inmobiliario) o biotech (biotecnología).

“Amazon, por ejemplo, ya ofrece servicios como registro de marca y eso demuestra que la tecnología está haciendo que ciertos servicios ya no solo sean prestados por firmas de abogados” afirma seguro de que en el Perú aún tenemos un camino pendiente por recorrer a nivel de infraestructura TI, desarrollo de big data, aplicación de inteligencia artificial o cultura digital, tanto en el caso de los abogados como de las empresas o personas.

PANORAMA PROMETEDOR

En cuanto a las tendencias que eran comunes en las firmas legales y que tras la pandemia han quedado en desuso, Murillo sostiene que la presencialidad para las reuniones con clientes y equipos de trabajo, ha pasado a ser casi una excepción, mientras que las reuniones constantes (en oficina, almuerzos, cócteles, eventos) se redujeron hasta en un 80%, generando mayor disponibilidad de los socios o abogados senior para temas de atención de proyectos, casos o clientes.

A pesar de lo que las firmas legales podrían ganar con la automatización de sus procesos, el especialista sostiene que su implementación solo está siendo aplicada por el 20% o 30% de las firmas de abogados debido a que la mayoría se está enfocando en el desarrollo del negocio, estrategias digitales y retención del talento.

Pero las organizaciones que ya han iniciado este camino –explica– han potenciado la dedicación de sus equipos a más proyectos, logrando un mejor tiempo de respuesta al cliente y una estandarización en la calidad de información y servicio, a pesar de estar en fases intermedias o iniciales.

¿Qué podría pasar en el futuro? Según Wilfredo Murillo, en el mediano plazo, la automatización le puede generar a las firmas un ahorro de 30% en tiempo y ocupación. “Con una buena estrategia y visibilidad de estos indicadores, podríamos hablar también de una reducción de infraestructura, equipo y una mayor capacidad para brindar servicios. De acuerdo con estos elementos, las ganancias podrían acercarse a un 20% más en una primera fase de implementación”, afirma.

AJUSTES PENDIENTES

Y aun cuando hay más oferta de servicios legales en línea y los clientes exigen mejores tiempos de respuesta, prontitud de la información y mayor iniciativa, el legaltech –a decir del especialista en industria legal– enfrenta un reto mayor que “se vincula a la escalabilidad de sus propuestas, a la infraestructura que hay dentro de las organizaciones y a un mayor porcentaje de demanda”.

Pero, tomando en cuenta que recientes informes internacionales señalan que un 79% de abogados y firmas legales consideran al legaltech como herramienta fundamental para la continuidad del sector en tiempos de pandemia, Wilfredo Murillo asegura que en el Perú, su percepción como elemento fundamental para la continuidad de los servicios, se ha dado principalmente en mantener el contacto con el cliente, tanto para la captación como para la prestación de servicio.

“Un gran porcentaje de abogados entiende el valor del mismo y se sabe que tarde o temprano los que presten sus servicios sin apalancarse en tecnología, desaparecerán. Sin embargo, el panorama es que mientras que las herramientas tecnológicas sigan teniendo un costo alto para los abogados de firmas pequeñas o prácticas independientes, estas no se masificarán, más allá de tener en cuenta que lo necesitarán”, aclara.

Por esa razón, considera que en el país la complicación para implementar esta tecnología se ha frenado muchas veces por cuestiones de presupuesto porque a pesar de que un 60% de las firmas lo considera una prioridad, al momento de invertir, solo un 30% lo puede hacer en el corto plazo.

“El legaltech dejó de ser un término de moda, no es algo que pasará, vino para quedarse y se debe seguir trabajando en los equipos y más aún en los abogados porque a pesar de que se dice que los servicios legales son uno de los más tradicionales, la tecnología jugará un rol importante en su proceso de transformación”, anota.

Tendencias, cambios y retos dentro de las firmas de abogados en el Perú

Tendencias, cambios y retos dentro de las firmas de abogados en el Perú

La firma de estudios de abogados ha experimentado dificultades en el 2020 a causa de la pandemia. Por ello, vienen realizando cambios para tener la oportunidad de crecer, sostuvo Wilfredo Murillo, socio en Perú de la consultora de marketing jurídico Gericó Associates.

En el 2020, este sector tuvo una caída promedio en su facturación del 15% a comparación del año 2019. No obstante, según asegura, Wilfredo Murillo, socio en Perú de la consultora de marketing jurídico Gericó Associates, algunos emprendimientos de servicios legales tuvieron oportunidades de crecer.

“Las firmas que más facturan, es decir, las grandes, han tenido un golpe distinto a las pequeñas y medianas por sus características de estructura. Aquellas con un equipo más grande tuvieron un golpe importante en liquidez. Si bien aumentó su capacidad de trabajo, ha existido también una estrategia de abaratamiento de precios”, dijo Murillo

Las 20 firmas de abogados más importantes del Perú se distribuyen cerca de S/ 800 millones al año en facturación, pero solo seis de ellas se llevan más del 50% de este monto, es decir, logran facturar S/ 400 millones. La firma más grande del Perú tiene 250 abogados, mientras que en las más importantes tienen 50 en promedio, mientras que las pequeñas y medianas van desde los 10 a 30, facturando entre S/ 5 a S/ 30 millones anual.

El especialista sostuvo que el sector tendría una pequeña recuperación este año. Los estudios de abogados más grandes esperan aumentar su facturación en un dígito, mientras las firmas medianas o boutique lo harían en más de 10%. Del mismo modo, asegura que la reactivación pasará por dos factores naturales del propio negocio: reducción del costo del alquiler porque esta actividad puede realizar teletrabajo, también está la necesidad de contar con estos servicios.

“El sector legal carecía de profesionalización como lo tienen otras industrias, sobre todo en sus estructuras de ‘Back Office’. Pero se están dando cuenta que es posible invertir más en ello, contando con profesionales de marketing o comunicaciones. También vienen tercerizando estos servicios con proveedores”, señala Murillo. Agrega que muchas empresas están aplicando tres pilares de gestión: innovación, tecnología y desarrollo de negocio.a la investigación que hemos realizado, quisiera brindar una lista inicial de lo que considero son nuevos retos para 2021 o que se han acentuado más de cara a este ejercicio:

“Innovación, porque se han dado cuenta que la forma tradicional como venían ofreciendo servicios no era viable. Tecnología, porque han tenido que mejorar sus servicios. Desarrollo del negocio porque antes eran más reactivos, esperaban que el cliente vaya y asistían a eventos. Pero cuando se cortó el canal presencial, se dieron cuenta que la captación de negocios tuvo que ser innovadora. Hoy los estudios están apostando por captar clientes de manera más proactiva”, detalla.

Fusiones y absorciones

La industria legal en Perú y en la región está atomizada. Ello hace que la oferta sea muy dispersa. La mayoría de clientes prefieren cubrir todas sus necesidades en un solo lugar y ello ha provocado que muchas firmas busquen fusionarse o ser absorbidas por otras. No obstante, según Murillo, uno de los problemas que existe es que a los socios les cuesta agilizar el proceso de toma de decisión sobre este escenario.

“Hay firmas que están absorbiendo áreas importantes de otras, sobre todo de las medianas y pequeñas para tener una oferta más amplia hacia los clientes. Si bien se ha dinamizado, sigue siendo lenta”, indica.

En el caso de las fusiones, es más difícil porque las firmas grandes no lo suelen realizar, por ello optan por absorber alguna firma o boutique pequeña para incorporarlos en su infraestructura. “Si antes tenían un estudio especializado en laboral, y un cliente pedía tributario, era más difícil satisfacer esa necesidad. Por ello, muchas firmas están optando por las fusiones o adsorciones”, afirmó.

Además de ampliar la oferta de servicios, con estos acuerdos es posible generar un impacto positivo a nivel de marca. Refuerza o permite hacer un análisis más profundo de la firma, brinda un mayor y mejor flujo para inversión en tecnología e innovación y se distribuyen los costos actuales.

Dato

En el Perú existen 257 abogados por cada 100 mil habitantes, teniendo en cuenta que contamos con una población total de más de 33 millones de personas al 2021.

¡ Y QUE VIENE AHORA ?

¿Y QUE VIENE AHORA ?

¿Y QUE VIENE AHORA ?

Es tal vez, la primera vez que, al escribir un artículo, me toma más de tres días iniciar la primera línea, pues buscaba no comenzar con una introducción que repita lo que todos hemos escuchado a lo largo de este año: que los abogados deben adaptarse, que las firmas deben ser más tecnológicas, que el Covid fue algo inesperado, que ha sido un año con muchos retos para la industria legal… Y sí, todo ello es cierto y evidente, pero leo también que mucho de lo que se presenta como los retos para los despachos en el 2021, ya se presentaba como tal en el 2018 y 2019, y es cierto, también, que esta coyuntura trajo algunos nuevos desafíos, aunque creo que debemos comenzar cerrando los retos que ya existían previamente

Aquí 3 (de una lista de 10) que considero debemos tomar en cuenta de partida:

a) El camino a una cultura organizacional, que permita al despacho ser flexible, ágil e innovador. Existen indicadores para medir esta circunstancia. En este punto, muchos se quedan en la abstracción de los conceptos y el discurso, pero disponemos de diversas evaluaciones que permiten a las firmas calibrar el estado en el que se encuentran como organización. El reto pasa por no solo nos quedarse con el diagnostico, sino que lo relevante siempre será ejecutar un plan de trabajo con los objetivos marcados en base a ello, con los indicadores a alcanzar nítidos e involucrando a todos.

b) La profesionalización, especialización e independencia del back office. Es un reto que existe desde hace ya una década, pero que permanece vigente, incluso hoy más que nunca, cuando los despachos necesitan ser organizaciones dinámicas y ágiles para atender el cambiante mercado legal pues, si no se busca potenciar los equipos de soporte (administración, finanzas, marketing, comunicación, operaciones, TI, comercial y etc), seguirán siendo los socios quienes lleven el ritmo de la gestión y los cambios a realizar, y todos sabemos que, en su mayoría, quienes se encargan de supervisar los asuntos relacionados con el soporte y al mismo tiempo se desempeñan como abogados terminan por postergar los temas administrativos al no tratarse de su prioridad. Y el reto no pasa solo por contratar ejecutivos senior para dichas áreas, sino en concederles la autonomía y liderazgo necesarios. Para lograrlo se hace necesario observar cómo funcionan las estructuras de otras industrias más competitivas y, si la idea es poner la atención en el núcleo del negocio, la externalización de estas áreas es otra de las recomendaciones que se aplica.

c) Posicionar, diferenciar, vender. Ya desde hace mucho tiempo venimos hablando de estos asuntos y, ¿saben que en Latinoamérica algunas firmas no bajaron sus tarifas y unas pocas las aumentaron incluso en esta coyuntura? Mucho tiene que ver el posicionamiento y la diferenciación, pero también la capacidad de estudiar el mercado, de encontrar nichos emergentes o crear productos legales a demandas potenciales. Y, ojo, el posicionamiento y la diferenciación, no tiene que ver con las percepciones de los mismos socios, si quieren trabajar en este sentido, realizar estudios de marca a pequeña escala puede ser un buen inicio, y no se trata necesariamente solo de beneficio o de resultados a corto plazo. Aquellos que lo entendieron, invirtieron y fueron constantes en este sentido, inmersos en situaciones complejas de mercado como las que vivimos, salieron fortalecidos, más aún cuando hubo una guerra de precios sin precedentes. El reto es iniciar este camino.

A modo de ejemplo: durante los últimos dos meses mantuvimos una serie de encuentros con socios y ejecutivos senior de firmas, así como con gerentes legales de empresas, para conocer qué perspectivas tenían para 2021 y cuál era su visión de los desafíos a los que nos encontraremos. Al hilo de esto, y en función a la investigación que hemos realizado, quisiera brindar una lista inicial de lo que considero son nuevos retos para 2021 o que se han acentuado más de cara a este ejercicio:

1. La necesidad de diversificar negocios, productos legales e innovar

Esta coyuntura demostró que los despachos con mayor diversidad de servicios, algunos más allá de los legales, han obtenido una balanza financiera positiva. El reto es que los despachos se visualicen como empresas, no solo a nivel del gestión sino como modelo de negocio, y sepan que una estrategia de diversificación puede ser una respuesta muy sólida.a la investigación que hemos realizado, quisiera brindar una lista inicial de lo que considero son nuevos retos para 2021 o que se han acentuado más de cara a este ejercicio:

2. Retención del talento.

Hoy ya no se trata de negociar en función a la mejor remuneración del mercado. En el actual contexto se dieron requerimientos de abogados que,realizado, quisiera brindar una lista inicial de lo que considero son nuevos retos para 2021 o que se han acentuado más de cara a este ejercicio: conociendo la dirección de las tendencias, pedían, desde antes de la pandemia, modelos más flexibles de trabajo, un uso mayor de herramientas tecnológicas, soporte en el trabajo de la marca corporativa y personal, espacios para la innovación y desarrollo de nuevas propuestas y, ahora, cuando todo esto se está volviendo el estándar, muchos se están viendo tentados a migrar o iniciar sus propios emprendimientos. Por ello, será bueno, hacer una revisión y/o modificación de las actuales líneas de desarrollo de la carrera, donde se tomen en cuenta las nuevas exigencias y se prepare el terreno para la incipiente nueva generación de abogados, que no son solo más digitales y más exigentes, sino que han sido parte de una aceleración en los cambios ya latentes en la industria legal.

3. Recuperar la confianza del cliente

Dentro de uno de los foros que realizamos durante el 2020, un gerente legal de un importante holding manifestó que descubrió que sus proveedores de servicios podían trabajar por los temas que ya veían a una tarifa hasta 50% menor o hasta gratis algunos encargos. El abaratamiento de los servicios, por la necesidad intrínseca de facturar, ha generado el hábito que lleve a los clientes a sentir que los precios reales son los ofrecidos en esta coyuntura, más allá de la justificación del mal cliché de “precios Covid”

En comunicación y marketing nada debe darse por entendido por entendido, por ello, las firmas tienen el reto de saber realmente cómo ha afectado o ha direccionado al cliente, el ofrecimiento de precios por debajo de lo normal y, en base a ello, trabajar en la recuperación de su posición frente a ellos y recuperar las tarifas regulares.

En comunicación y marketing nada debe darse por entendido por entendido, por ello, las firmas tienen el reto de saber realmente cómo ha afectado o ha direccionado al cliente, el ofrecimiento de precios por debajo de lo normal y, en base a ello, trabajar en la recuperación de su posición frente a ellos y recuperar las tarifas regulares.

4. Commodities y servicios de valor

Esta coyuntura puso en jaque, en definitiva, a las firmas que tenían un precio muy alto por servicios legales commodities y, por esto, propició el crecimiento de pequeñas firmas de ex asociados de firmas grandes, que en esos servicios compitieron con precios acordes a su estructura. El 2021 debe ser el año en donde las firmas deban hacer una diferenciación de servicios, entendiendo que sus estructuras deben variar entre los productos commodities y los servicios complejos o de alto valor

5. Tecnología y cultura digital

Esto tal vez sea algo repetitivo, pero veo que muchos abogados han interiorizado que usar gestores documentales en la nube, plataformas de conferencias virtuales, softwares de gestión u otras herramientas, es todo lo que se debe hacer para ser una organización con cultura digital. El reto en este 2021 pasa por elaborar el camino e invertir permanentemente a nivel tecnológico para incrementar la eficiencia, y no estar a la espera de una nueva pandemia para hacer uso de lo que se viene creando o implementando.

6. Trascendencia

Las firmas, y en general los abogados, debemos reflexionar y agradecer que, si leemos estas líneas, aún podemos transcender como personas y profesionales. Creemos un 2021 donde el ejercicio de nuestra profesión transcienda más allá de las cifras y los rankings, démosle un propósito a nuestra organización, una que permita que la sociedad re-valorice el rol del abogado. En resumen: el año 2021 viene con muchos retos, pero ante todo viene marcado por encarnar unos nuevos tiempos y por ello exige convertirse en un nuevo tipo de despachos.

Coaching de Liderazgo y el sector legal

Coaching de liderazgo y el sector Legal

Durante la pandemia, hubo abogados que dejaron sus estudios para empezar emprendimientos individuales

Nos encontramos en un momento clave en Latam a todos los niveles. Mucho de lo que ocurra en el futuro más inmediato tiene que ver con nuestra forma de enfrentarnos a la nueva realidad, y una de esas formas de enfrentarnos alguna garantía es hacerlo, entre otras cosas, con liderazgo.

Recientemente han salido publicados los rankings de las firmas legales y sus profesionales, donde se muestran los liderazgos en cada una de las especialidades del derecho en el sector legal latinoamericano.

Liderazgo...

El abogado está inmerso en todos los aspectos de la vida empresarial, política, económica y social de su país a través de su actividad profesional. Por lo tanto, podríamos inferir que, en esta realidad post pandémica, su liderazgo es un nuevo concepto a tener en cuenta como parte de la profesión legal, liderazgo interno y externo.

En un entorno VUCA (volatile, uncertain, complex, ambiguous), como el actual en la región, donde la volatilidad, la incertidumbre, la ambigüedad y la complejidad están al orden del día , el liderazgo en el sector privado se erige como un factor clave a la hora de mantener la mirada hacia un futuro prometedor.

El abogado, con relación al liderazgo, podemos considerarlo un autodidacta donde, con los recursos personales con los que cuenta, innatos en la mayoría de los casos, trabaja en base a sentido común, inteligencia y la amplitud de miras que le otorga el sector multidisciplinario en el que desarrolla toda su actividad profesional. Hablamos de un entorno cambiante y en total transformación, donde vamos un paso por detrás de los acontecimientos, intentando dejar de ser reactivos en pos de una proactividad que nos provea control y poder sobre nuestro entorno y Io que ocurre a nuestro alrededor.

¿Se puede entrenar el liderazgo? Se puede trabajar en base a lo que necesitamos en cada momento. El hecho de trabajar en Io que necesitamos en cada momento. El hecho de trabajar en lo que necesitamos en cada momento nos sigue poniendo en una posición de reactividad, reaccionando a los estímulos del entorno, de la mejor manera posible.

Las facultades de derecho no trabajan en base a los aspectos del desarrollo de competencias y habilidades de liderazgo para los abogados. Es como si se obviara que según salgan al mercado, no van a trabajar con personas, no van a ser dirigidos por alguien, o no acabarán dirigiendo a personas. Es como si no tuvieran que tratar con personas, clientes con asuntos personales o profesionales que condicionan de alguna manera su vida y todo aquello que les preocupa, sus familias, sus negocios, su salud... En estos casos las habilidades blandas tampoco son un tema tratado y desarrollado en las facultades de derecho.

El abogado lidera, y Io hace más de Io que somos conscientes. Por Io general nadie le enseñó a hacerlo, porque en el sector legal, a diferencia de todos los demás sectores, no se prepara proactivamente a los profesionales, únicamente cuando es necesario o ya es demasiado tarde.

En el 2017, la Asociación de Escuelas de Derecho Americanas (AALS) 2 constituyó la Sección de Liderazgo, con el "propósito de promover becas, la enseñanza y otras actividades que ayudarán a preparar a los abogados y estudiantes de derecho en el desempeño de funciones de liderazgo. La Sección también hará recomendaciones a la Asociación sobre asuntos de interés con respecto a la investigación y la enseñanza sobre el desarrollo del liderazgo en la profesión legal ".

Por lo tanto, deberíamos trabajar en el desarrollo del liderazgo en los abogados a través del “coaching de liderazgo“, desarrollando competencias basadas en habilidades como el pensamiento crítico apoyado en el potencial del abogado, a través de su capacidad de trabajo, proveyendo a este de un entorno seguro para facilitar y fomentar una creatividad analítica.

El objetivo del coaching de liderazgo se establecerá en base a la consecución de una mejora en el desempeño y rendimiento del profesional, a través de la gestión del cambio, identificado nuevos enfoques y un cambio de mentalidad para, desde una nueva perspectiva y mediante la ya mencionada creatividad analítica, realizar nuevos planteamientos a los problemas que se presenten para la obtención de soluciones creativas.

A través del coaching de liderazgo para abogados se puede trabajar aspectos como la motivación, el trabajo en base a delegación, self management, Ia gestión deI capital humano y el trabajo a través del “smartfeddback"(4) , el manejo de la responsabilidad, gestión de conflictos, evaluación de desempeño, mentoring, retención y contratación de capital humano, y aspectos relativos a la diversidad e igualdad, así como la inclusión.

Hace unos días alguien me preguntaba cómo saber que necesitas coaching. Mi respuesta fue clara: “Cuando te sientas incómodo en tu zona de confort”.

En muchos casos, el instinto de supervivencia avisa de que, si bien todo está bien y controlado, hay algo que no funciona y no sabes lo que es. Hay algo que te está rondando la cabeza y no lo identificas, algo que procastinas, porque constantemente estás solucionando el día a día, reaccionando (reactividad), sin poder detenerte para conversar, escucharte, tomar el control y decidir, ser proactivo.

Servicios legales pueden crecer 15% este año

Servicios legales pueden crecer 15% este año

Durante la pandemia, hubo abogados que dejaron sus estudios para empezar emprendimientos individuales

El mercado legal crecerá en alrededor de 15% este año, según indica Wilfredo Murillo, presidente del sector legal del gremio de servicios de la Cámara de Comercio de Lima (CCL ).

Murillo explica que la mayoría de los estudios de abogados y las empresas de consultoría han tenido crecimientos en las áreas de derecho laboral, tributario, de litigios y de derechos regulatorio, por lo que, aun si otras áreas se han visto afectadas negativamente, como las de derecho aeronáutico, deporte o las enfocadas en empresas de turismo, el resultado neto es positivo. Sin embargo, recalca que, dada la reciente reactivación de varios sectores, se está observando el crecimiento de varias áreas que habían estado congeladas

Murillo agrega que el crecimiento del sector se debe, entre otros, a una mayor regulación por parte del gobierno. “Cuanta más regulación y complejidad del sistema más se requerirá de los abogados ”, explica. Si bien no se quiere que se sobre regule a las empresas o a las personas naturales, mientras se siga con dicha tendencia, el uso de servicios legales incrementara.

En este sentido, Murillo considera que los servicios seguirán incrementando su rentabilidad en años futuros .Señala, además que dicho crecimiento parece venir de la mano de una modernización del sector, el cual venía siendo altamente tradicional hasta hace poco.

Tendencias

Murillo indica que durante la pandemia se ha visto que muchos abogados se vienen separando de sus estudios para realizar emprendimientos propios. Asimismo señala que varias empresas están utilizando más a los estudios “ Boutique ” , aquellos pequeños estudios con socios reconocidos y especializados en una matreria .

Explica que esto se debe a que dichos estudios cuentan con precios más accesibles para las empresas con relación a servicios específicos. Paradójicamente, Murillo explica que varios estudios pequeños y medianos se están fusionando a efectos de poder brindarle a las empresas todos los servicios legales de todas las áreas que necesiten en un solo lugar, al que, Murillo indica, aún es altamente valorado por los consumidores.

Cambios

Por otro lado, Murillo señala que el mercado legal está sufriendo un cambio. “Los estudios ahora están brindando servicios de innovación de gerencias legales, mediante las cuales potencian el área legal de sus clientes pero, a la vez, hacen más fuerte la conexión entre cliente y estudio” , explica. Además, señala que los estudios están invirtiendo en nuevas tecnologías para modernizar su práctica. Asimismo, refiere que las llamadas “ Big 4 ” . ( Ey, PricewaterhauseCoopers, Deloitte y KPMG ) están teniendo mayor participación en el mercado legal y vienen realizando contrataciones de abogados importantes en el país.

Problemática del sector legal y posibles soluciones

Problemática del sector legal y posibles soluciones

¿Cuáles son los problemas que afronta sector legal en el Perú? Posibles soluciones para este importante sector económico.

En este video, Wilfredo Murillo, presidente del sector legal del gremio de servicios de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), comenta sobre la problemática del sector legal y las soluciones posibles que se pueden presentar.

Señala que en los años 2019 y 2020 los términos como Legal Innovation, Legal Design, Legal Tech, Legal Operations, Legal Proyect y todo lo que se hace en otras industrias, pero adaptando al mercado legal, ya han sido escuchados, leídos y/o conocidos por un número importante de abogados.